Cliente:

Privado

Lugar:

Vigo

Arquitectos:
Arquitectos Colaboradores:
  • Joana Covelo Alonso
  • Jacobo Pérez Castiñeiras
  • Alba Teiga Guzmán
  • Laura Vázquez Seoane
Fotógrafo:

Héctor Santos-Díez

Fecha

Agosto, 2019

Sobre el proyecto

A veces el paisaje lo es todo.

Lo que nos toca hacer como arquitectos es generar el entorno adecuado para poder disfrutarlo, recordar que trabajamos para él, solo para dar la quietud necesaria.

La vivienda se resuelve con un programa funcional muy sencillo con una solución casi tipológica mediante una diáfana zona de día en la fachada norte volcada a las vistas, con una zona intermedia que resuelve las zonas húmedas y de servicio de la vivienda y los tres dormitorios orientados generosamente hacia el patio de manzana en el sur.

La materialización solo busca neutralidad, el fondo de la figura que siempre será el paisaje. Un suelo de hormigón pulido resuelve toda la zona de día dejando la madera para los dormitorios. Las paredes se plantean en roble, en una combinación de texturas, de encuentros, de soluciones que nos devuelva al interior una riqueza de situaciones sobre las que siempre poder intervenir.

En la zona de día, una imponente pieza pétrea protege la zona de trabajo de la cocina y dando fondo a la hermosa pieza de mesa presidida por la iluminación delicada de la lámpara.

El resto de la materialización de la vivienda acompaña ese deseo de buscar calma y abstracción, alejarnos del ruido y de la literalidad. Los baños buscan ese camino desde la ausencia de las referencias, de volver a tener referencia en los antiguos tocadores, en sitios tratados con la misma intensidad que una zona pública de la vivienda.

Las habitaciones se resuelven siguiendo el hilo conductor del resto de la vivienda, roble, el hormigón visto que nos sustenta y el blanco.